5 formas de "moler" café sin molino
- 31 ago 2017
- 3 Min. de lectura

Guía de supervivencia cafetera: Moler sin molino
El proceso de moler café es bonito, todo hay que decirlo. Personalmente me he resistido a comprar molino eléctrico porque me gusta moler manualmente, en ese proceso tan pequeño hay cierta especie de terapia, catarsis, y un sentimiento de personalización de la bebida único. Cuando hago café con mis amigos les entrego el molino para que muelan, les digo que tanto el ángulo de inclinación como las revoluciones por minuto cambian de una mano a otra, por ende, las moliendas son distintas de una mano a otra, y así es cómo cada uno está imprimiendo en el café una parte de sí, de este modo ellos se involucran en lo que vamos a preparar. Sin embargo, un molino de café no es un elemento de cocina de la popularidad de una licuadora o un exprimidor de naranjas, y es una lástima… (así como que los molinos para moler café colombiano los tengamos que importar) Pero que no haya un molino de café no nos va a detener las ganas de tomarnos un Kafe-cito Orgánico de Chiapas
fresco, así que acá hay un compilado de maneras de hacerlo sin necesidad de molino.
1. Licuadora o procesador de alimentos.
Previamente lo usamos para preparar nuestro café de olla.
Los llamados “molinos de cuchillas” no son otra cosa sino microlicuadoras, basta con introducir los granos de café y con cautela tratar de mover el vaso de la licuadora para lograr moliendas más finas.
2. Molino de carne
Un molino de carne es un prospecto de molino de café. Teniendo extremo cuidado con la limpieza del molino, ajuste las aspas de su molino de carne según el método a utilizar y comience el proceso de moler su café a mano.
3. Mortero y batea
Clásico de abuelitas. No hay mucho que decir al respecto, asegurándose que la batea esté limpia para evitar contaminación por olores y sabores ponemos ahí nuestros granos de café y empezamos a machacar
hasta lograr el grosor deseado. Seguro el proceso tomará su tiempo, pero antes de la invención de los molinos esta era la forma en que se molía el café, de hecho, continúa aun moliéndose con mortero en muchos lugares alrededor del mundo.

4. Ablandador de carne
Pon el café en grano en una bolsa "Ziploc", asegúrate que esté bien cerrada, cúbrela con un trapo para evitar romper la bolsa y di fuerte el nombre de Ex-novi@ o Jefe y sale con todo (No tan fuerte). No creo que pueda haber café más reconfortante que aquel que te tomes después de haber molido así.
¿No Tienes ablandador? ¿Que tal un sartén? Ahí tienes el otro “ablandador”, ¿Reprobaste Calculo? Le acabas de encontrar la utilidad a Baldor y su pesado compendio de problemas. ¿Momentos de máxima tensión? Búscate un martillo. Ya es hora que te pongas creativo, ya te dimos unas ideas.
5. Rodillo de panadería
Empacas el café en bolsa "Ziploc" para evitar llenar la casa de café de molido, esta vez no será necesario poner un trapo, proceda a pasarle el rodillo por encima vigorosamente. Si se desespera y el rodillo es aguantador, devuélvase a la anterior alternativa.
Ya está. Quizá no sean las formas más rápidas de hacerlo, ni tampoco te den moliendas consistentes, pero funciona, y con algo de cuidado en la preparación de la bebida vas a tener buenos resultados. Recuerda usar un colador fino antes de preparar café para quitar las partículas más pequeñas y así disminuir el riesgo de sobre extracciones a causas de estas trizas.
¡A disfrutar del buen café!


























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